Nuestra visión es la de conseguir un Centro Educativo innovador en el que se enseñe a ser, vivir y hacer, facilitando los aprendizajes de cada alumno en dos lenguas (castellano-inglés). Enseñamos en espacios equipados con recursos tecnológicos actuales, aprovechando las oportunidades que brindan las nuevas herramientas de la información, estimulando al niño en un ambiente de libertad, seguridad, afecto y respeto, que favorezca el desarrollo de la autonomía y de la responsabilidad personal.
El equipo de profesionales especializados programa actividades para grupos reducidos y elabora materiales didácticos que favorezcan el desarrollo de las aptitudes (especialmente las lingüísticas y las psicomotrices) y de las capacidades individuales en un entorno motivador en el que pueda participar activamente el propio alumno y su familia.
2.1.1. Bilingüismo
Nuestro modelo de bilingüismo favorece la adquisición de una segunda lengua, sin merma para el desarrollo de la competencia lingüística en castellano. La lengua inglesa se constituye en medio de comunicación desde el primer día de escolarización del alumno en nuestro centro; en vehículo de aprendizaje, puesto que en inglés se desarrollan actividades englobadas en las distintas áreas que forman el currículum.
La facilidad nativa con la que nuestros profesores se expresan contribuye a desarrollar ese mismo talante en nuestros alumnos. El clima afectivo facilita la introducción de un segundo idioma a partir de los 3 años: las connotaciones que tiñen cada expresión de educadores ayudan a que el niño acepte con naturalidad esa nueva herramienta.
2.1.2. Socialización
El niño aprende a vivir con los demás sintiéndose miembro de un grupo y llega a conocerse a través de su relación con compañeros y adultos. Esto le ayuda a crecer con libertad, respetándose a sí mismo y a los otros. En estos primeros años el mero hecho de compartir un juguete le llevará a ser capaz de interiorizar valores como la tolerancia y la solidaridad. Éstos son la base de una formación humana que le permitirá vivir en sociedad.
Que el niño descubra que es querido y valorado constituye el punto de partida de todo su proceso formativo. El afecto que el niño recibe y percibe se traduce en una motivación constante, que le invita a descubrir la riqueza de su entorno.
2.1.3. Creatividad
El desarrollo de la creatividad ayuda al niño a ampliar su conciencia y percepción, reteniendo lo que ve, oye y observa más fácilmente, lo que le ayudará en su proceso de aprendizaje. Para ello son muy importantes tanto la creación de un entorno adecuado que favorezca el descubrimiento, como una actitud acorde por parte de los profesores, quienes proporcionan materiales y recursos que incitan a la experimentación y despiertan la imaginación.
Los niños comparten un ambiente lúdico, de confianza, colaboración y respeto, en el que las profesoras estimulan y aceptan sus nuevas ideas, juegos, proyectos... La tolerancia a lo desconocido, la confianza en sí mismo, la capacidad de autocrítica, el sentido de autoestima o la sensibilidad, son valores que favorecen el comportamiento creador.
2.1.4. Psicomotricidad
Desde el uso de un pincel (psicomotricidad fina) a la más "arriesgada" de las volteretas (psicomotricidad gruesa), se estimula al niño en el descubrimiento de esa preciosa herramienta que es su cuerpo. Desarrollamos la mente a través del cuerpo y desarrollamos el cuerpo utilizando nuestra mente, con el fin de permitir al niño adaptarse de forma armoniosa y flexible al medio que le rodea.
El niño descubre, conoce y controla progresivamente su cuerpo, formándose una imagen positiva de sí mismo y valorando su identidad. Este conocimiento de su esquema corporal y posibilidades motrices son claves en la relación con el entorno y favorecen su desenvolvimiento en la vida. El reto que supone avanzar y mejorar en ellas le proporciona seguridad.
2.1.5. Autonomía
Cuando el niño se siente protagonista del proceso de aprendizaje, es cuando podemos hablar de una pedagogía activa. Es él quien manipula, siente, induce, comprueba,...aprende.
Los profesores ejercen, más que como transmisores de conocimientos, como guía y enseñan a seleccionar contenidos relevantes, a asimilarlos, a interrelacionarlos y a ponerlos en práctica.
2.1.6. Observación y experimentación
Experimentar es manipular, observar, escuchar, jugar,..., un punto de partida para la inducción de principios y la comprobación de leyes generales. La curiosidad del niño es una fuente inagotable de conocimiento.
2.1.7. Lenguaje
Como señalábamos en un apartado anterior, nuestro modelo de bilingüismo favorece la adquisición de una segunda lengua sin merma para el desarrollo de la competencia lingüística en castellano.
El arte de cultivar el razonamiento verbal en castellano de forma simultánea a la adquisición de un segundo idioma, puede ser uno de los rasgos más sobresalientes de nuestra línea pedagógica. |